02. Prólogo Temeroso
Quizás esté terriblemente equivocado al escribir acerca del arte, sobre todo por ser tan poco maduro y joven como artista, pero creo que por esta misma razón tal vez sea este el momento adecuado para hacerlo, cuando estoy cocinando casi sin degustar. (nota: Llevaré un diario de mi disco “Shhhh”, comenzará el 21 de Diciembre de 2005 y seguirá todo lo referente al movimiento de cosas alrededor del CD). Escribiré, entonces, como cuando se opina sobre una obra apenas esta termina, antes de la cena y el café más reflexivo (por qué tanta referencia culinaria… tal vez tengo hambre y solo lo saben los dedos). Estaré errado, entonces, pero para algunos es la primera impresión la que cuenta, o por lo menos la más excitante. Un ejemplo: Una vez creí ver (o sentir…ya) a la mujer más hermosa del universo conocido tomando algo en un bar en una esquina de Av. Acoyte, yo estaba en un 141 rumbo a mi casa y tendría unos 15 años ¿Podría ser esto posible, ver por un instante al ser más hermoso que exista? ¿Por qué no? ¿No había sido un acto único e irrepetible? Una certeza tan llena de poros, tan vívida ya era espectacular ¿Por qué no habría sido cierto? Cada vez que volví a pasar por allí miré ávidamente si ella estaba otra vez. No es necesario decir que jamás la volví a ver. Ahora, 12 años más tarde estoy arriba de otro 141 escribiendo esto en el reverso del texto de una obra de danza que no acepté para hacer la música (los directores de danza suelen ser in so por ta bles, ya hablaré de esto), pasé por esa esquina y recordé ese episodio que tenía en un cajón olvidado. Ahora estoy seguro, nunca me volvió a suceder algo así, pese a la hermosísima y sorprendente magia de la vida y las causalidades. Lo siento mucho.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home